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1 Introducción
Utilizando como disparador la película Inteligencia Artificial dirigida por Steven Spielberg en el año 2001, desarrollaremos en este trabajo el surgimiento y evolución del concepto de infancia moderna en Europa. La infancia es un producto de la modernidad. El concepto moderno de infancia es resultado de un largo proceso histórico y social en virtud del cual, el infante es reconocido como tal, en Occidente, y más específicamente en Europa, a partir del siglo XVII. El mignotage, el amor maternal y la heteronomía, tres rasgos distintivos del infante, serán el eje de nuestro análisis.
Una vez desarrolladas estas características, las vincularemos al discurso pedagógico de Jan Amos Comenio (1592-1670) y Jean Jacques Rousseau (1712-1778), considerados los fundadores de la pedagogía. Centraremos nuestra atención en la presencia o ausencia de estos rasgos, como así también, en sus consideraciones respecto a la vestimenta, cuidados y educación del niño. La formación del infante nos conduce entonces a la constitución del alumno. Observaremos el modo en que se articulan los rasgos del infante con la institución escolar.
Por último, enfocamos las problemáticas de la infancia en la actualidad a partir de lo que se denominan infancias hiperrealizadas y desrealizadas, entendidas como extremos opuestos que caracterizan actualmente a muchos de los infantes. Plantearemos la dificultad de definir al infante de hoy en los términos válidos para los de antaño; dificultad que deriva de la dinámica misma del conceptoinfluenciado en su evolución, por el contexto histórico y social.
2. Los rasgos del infante
David es un robot capaz de amar. Creado para reemplazar a los hijos. A los que murieron y a los que no nacerán. ¿Qué responsabilidad tiene quien adopta a David ¿Es David un infante?
Hubo una época en la que concepto de infante no estaba presente en la cultura occidental. Durante esa etapa, anterior al siglo XIII y XIV, el niño era un adulto pequeño y no difería de él ni por la ropa, ni por los trabajos realizados.
El proceso que derivó en la concepción moderna de infancia dependió del surgimiento y asimilación de los sentimientos de mignotage, amor maternal y la comprensión de la heteronomía del niño por parte de la Iglesia, la comunidad (en sus distintas clases sociales), y el Estado.
Se ubica históricamente el surgimiento de la infancia a partir del siglo XVII.
2.1 Mignotage
Severidad y ternura están presentes en la educación de David. Sin embargo la severidad termina imponiéndose y David debe irse de casa.
El mignotage refleja la dependencia y la necesidad de protección del niño; y también la severidad como medio para su instrucción, su educación. La proporción de severidad y ternura varió según la época, prevaleciendo la ternura en el siglo XVIII por la influencia de Rousseau, y la severidad, en el siglo XIX.
2.2 Amor maternal
El amor maternal de la madre de David llega paulatinamente, con el día a día. El amor paternal no se hace presente. El padre lo considera un juguete. El amor de David hacia la madre no se debe del cariño que recibe de ella. Es un sentimiento que se programa. Podría haber sido haciaella o hacia otra.
El amor maternal es una construcción social por la que la iglesia y los pedagogos pujaron durante mucho tiempo a fin de que se constituya como un valor prácticamente inseparable de la idea de mujer.
Así como consideramos al amor maternal como una construcción social, es preciso afirmar que es también una construcción histórica. Antiguamente el niño no era algo deseable sino que era inevitable. No era ni más ni menos importante un hijo propio que uno ajeno, por lo que la adopción era algo común.
David sería un instrumento de control demográfico. Reemplazaría a los hijos naturales. En Roma el abandono de los niños desempeñaba el papel que tiene hoy para nosotros el aborto. Algunas iglesias tenían puertas giratorias especialmente diseñadas para depositar allí los niños que eran abandonados y evitar que murieran a la intemperie. Fue la iglesia la que se ocupó de cambiar la forma en la que la sociedad miraba a los niños.
La cantidad de infanticidios y abandonos finalmente disminuyó. La sociedad vio en la fecundidad un valor necesario y la esterilidad de la pareja pasó a ser lo más grave. Los hijos, la familia, las familias, son la forma de garantizar la mano de obra. Es aquí cuando la mujer es considerada como depositaria de la familia y de la especie.
David llega a la que será su casa como el reemplazo de su “hermano”, que más tarde despertará. La vida del niño es un valor. Aun así el amor maternal no estaba instalado en la sociedad, ya que la muerte de los niños era aceptada. El infanticidio era un delito y el abandono estaba prohibido, pero la muerte de un hijo se reemplazaba con el nacimiento de otro. Poco tiempo después esto ya no sería así y la preocupación por conservar la vida de los hijos (existen registros desde finales del siglo XIV) derivaría en la visión de la muerte de un hijo como algo intolerable.
Es preciso distinguir las clases altas de las clases bajas ya que las clases altas son las que marcan las tendencias, y las clases bajas las que las adoptan tiempo después. Por lo tanto si no distinguimos unas de otras sería imposible entender el proceso histórico[1].
Las clases altas delegaban el cuidado de los niños a nodrizas. En parte por pudor y en parte por pensar que la lactancia era cosa de animales. El cuidado del niño era considerado poco femenino y a la vez traía problemas maritales debido a que no había sexo durante el embarazo ni durante la lactancia. Para transportar al niño a la casa de la nodriza se empleaban intermediarios que los llevaban en carretas. Muchos de estos niños morían por negligencia al caer de las carretas. Tampoco estaban completamente a salvo con las nodrizas, ya que ellas pertenecían a la clase baja y podían contagiarle enfermedades o causarles infecciones y llagas por las excreciones acumuladas al no cambiarle la faja a su debido tiempo. La faja fue hasta el siglo XVIII en clases altas y XIX en clases bajas, la única indumentaria propia del infante. Consistía de una tela que envolvía al niño inmovilizándolo.
“Lo que se pone en juego al separar la fecundidad y la crianza del niño es a la par la imagen y el puesto de la mujer en el ciclo vital... va a contribuir a reducir a la mujer al papel de simple reproductora. Se espera de ella que sea fecunda, que lleve al niño en su seno y que le de a luz.” (Gélis; 1984)
Con la revolución industrial surge la familia nuclear. El paso del campo a la ciudad dio lugar a cambios fundamentales dentro de la sociedad. “En la ciudad el niño procede en primer lugar del padre y del linaje paterno.” (Gélis; 1984)
“Se empiezan a modificar los comportamientos familiares y la sombra del grupo familiar, del parentesco, ya no borran la personalidad.” (Gélis; 1984)
Los padres se dividen entre los que crían a sus hijos y los que los dan a criar. Al ser más privado el círculo familiar, las relaciones familiares son más íntimas. El niño es más visible, algo gracioso y querible sólo por ser niño. Es ahora cuando el amor maternal se instala y se generaliza.
2.3 Heteronomía
David es educado por su madre. Es obediente, pero no interpreta, ni cuestiona. Hace todo tal como se lo indican. No tiene noción del bien y el mal; eso lo hace peligroso.
La heteronomía en el niño es el sometimiento a la ley -regla- del adulto y a las reglas de su comunidad. Está relacionada con la educación. Es el medio por el cual se instruye al niño en el conocimiento de las normas de convivencia, “para que adopte los intereses y los sistemas de representación de la estirpe” (Gélis; 1984)
David adopta una postura contemplativa e imitativa respecto al funcionamiento de la vida en familia. El comer, el reír y el dormir es para él el sentarse a la mesa, el perfeccionar su risa y el acostarse. A cada rato pregunta si “es un juego”, es decir que juega como una tarea más y no por diversión Durante los primeros años los padres tendrán un papel preponderante en la educación del niño, pero ya después del destete la educación del infante será progresivamente pública, comunitaria y abierta.
Es tal la influencia de la comunidad en el niño, que este tiene un “destino colectivo” (Gélis; 1984) y pertenece al linaje al menos tanto como a sus padres. Sus primeros pasos los daba con carácter simbólico en donde reposan sus antepasados, en el cementerio. La injerencia de lo publico en lo privado en la educación fue tan constante como complementaria.
A partir del siglo XVII la Iglesia y el Estado mostraron interés por hacerse cargo del sistema educativo. La primera ley de educación obligatoria data de 1619 en Sajonia. Promovía la educación para los niños de 6 a 10 años, durante todo el año excepto el mes de la cosecha.
En Europa muchos grupos anarquistas y movimientos obreros se promulgaron en contra de la educación obligatoria para sus hijos, al considerarla burguesa. Al considerar que esa educación respondería a las necesidades de la clase dirigente.
Es innegable que una ley de educación quita a los padres el derecho de educar a sus hijos a su gusto. Ya no son sus hijos, son del Estado. Que decide cómo y en qué educarlos.
Finalmente la educación obligatoria se impuso en Europa y los padres delegaron parte de sus poderes y responsabilidades en el educador. El modelo de educación comunitaria fue suplantado por la institución escolar.
3 El discurso pedagógico
Observaremos el vínculo existente entre las características del infante y el discurso pedagógico. Elegimos para nuestro análisis el discurso de Comenio y Rousseau. Las obras de estos autores fueron la piedra angular del desarrollo de la pedagogía. Todas las obras posteriores conservan matices de lo expuesto por ellos.
Utilizaremos, adrede, citas extraídas de sus propios escritos, a fin de conservar la terminología por ellos empleada. Se destaca lo referido al hombre que se desea formar, los cuidados del infante, y su educación.
3.1 Comenio
Juan Amós Comenio es autor de la Didáctica Magna[2], importantísimo libro escrito en checo en 1630 y traducido al latín en 1632. Echo que permitió su difusión por toda Europa.
Comenio no delimita el cuerpo infantil ni profundiza en sus cualidades. No menciona las carencias ni la necesidad de amor del niño. La infancia no es objeto de reflexión explícita. El se refiere a la “juventud.”
Considera que el hombre debe ser sabio, honesto y piadoso y “para que el hombre pudiese formarse para la Humanidad le otorgó Dios los años de la juventud, en los que inhábil para otra cosa fuera tan solo apto para su formación.” (Comenio; 1984; pp.25)
Es importante, por lo tanto que su educación comience desde muy temprano porque “las primeras impresiones de tal manera se fijan que es casi un milagro que puedan modificarse.” (Comenio; 1984; pp.26) A la vez “es mucho mejor que se eduque a la juventud reunida” (Comenio;1984; pp.28) y “deben admitirse en las escuelas... a todos por igual, nobles y plebeyos, ricos y pobres, niños y niñas” (Comenio; 1984; pp.30) ya que“no existe ninguna razón por la que el sexo femenino... deba ser excluido en absoluto de los estudios científicos... esta igualmente dotado de entendimiento ágil y capaz de la ciencia... y lo mismo destinado a elevadas misiones.” (Comenio;1984; pp.31)
Comenio afirma que si mezclamos lo útil con lo agradable eliminamos la dificultad de aprendizaje.
La forma en que el infante debe ser educado es descripta en la Pampedia[3], libro en el que aconseja enseñar todo con orden y gradualmente. De lo fácil a lo difícil, con un único método y un único libro, el Orbis sensualis pictus[4] (el mundo en imágenes) -matriz de los textos didácticos por más de trescientos cincuenta años-. La aplicación de estas normas debe ser supervisada y garantizada por un órgano superior; el Estado.
La utopía comeniana (capacidad de imaginar una instancia superadora y de organizar todos los elementos del conjunto hacia esa instancia) es el ideal pansófico, que consiste en enseñar todo, totalmente a todos. Eso significa “ser enseñados e instruidos acerca de los fundamentos, razones y fines más importantes a fin de que no ocurra nada a nuestro paso que nos sea tan desconocido que no lo podamos juzgar modestamente y aplicarlo con prudencia a su uso cierto sin dañoso error” (Comenio; 1984; pp75)
3.2 Rousseau
Rousseau es autor del Emilio[5]. A diferencia de Comenio, menciona la carencia del infante. “Nacemos débiles, tenemos necesidad de fuerza; nacemos desprovistos de todo, tenemos necesidad de asistencia; nacemos estúpidos, tenemos necesidad de juicio” (Rousseau;1985)
Todo nos es dado por la educación. Se diferencian tres tipos de educación: de la naturaleza, de las cosas y de los hombres. “ El desarrollo interno de nuestras facultades... es la educación de la naturaleza; el uso que se nos enseña a hacer de este desarrollo es la educación del hombre.” (Rousseau;1985)
Rousseau se opone al uso de la faja. Afirmaba que los esfuerzos inútiles del niño agotaban sus fuerzas o retardaban sus progresos. “ Una violencia tan cruel ¿puede no influir sobre su humor así como sobre su temperamento?” (Rousseau;1985)
Tampoco aceptaba a las nodrizas, al opinar que “la solicitud maternal no se suple” (Rousseau;1985) y que sus cuidados no son eficientes ya que “el niño mal cuidado tendrá tiempo de perecer cien veces antes de que su nodriza haya adquirido para él una ternura de madre.” (Rousseau;1985)
David no se enferma ni padece. Es eterno. También es eternamente dependiente de los padres aún cuando estos ya no estén. Los niños en sus primeros años deben aprender a padecer, como lo demuestra la naturaleza. “Se le debe enseñar a conservarse en tanto como hombre, a soportar los golpes de la fortuna, a desafiar la opulencia y la miseria, a vivir.” (Rousseau;1985) Entendiendo que “vivir no es respirar, es obrar.” ( Rousseau;1985) Además “no debe obtener nada porque él lo pida sino porque él tenga necesidad de ello, ni hacer caso por obediencia, sino únicamente por necesidad” (Rousseau;1985) (Se comprende pena y placer como parte de la necesidad.)
Considera que la mejor formación se da en las aldeas “lejos de las depravadas costumbres de las ciudades.” (Rousseau;1985) ”La primera educación debe ser, pues, meramente negativa. Consiste en preservar de vicios el corazón y de errores el ánimo”.(Rousseau;1985) Por lo tanto “el único hábito que se debe permitir al niño es el de no contraer ninguno.” (Rousseau;1985)
No todos serán educados porque “el pobre no tiene necesidad de educación; la de su estado es forzada y él no sabría alcanzar otra” (Rousseau;1985) La educación es dada por un maestro que induce al niño a descubrir los preceptos que debe aprender.
¿Cuál es la naturaleza del hombre en la época de David? Me refiero al atributo humano. Matan robots para celebrar la vida. Es cruel “matar” algo que se cree vivo. Se debe formar un hombre y no un ciudadano, por eso critica a la institución escolar, ya que ésta solo borra la naturaleza del hombre.
4 La institución escolar
Ya hemos explicitado los rasgos del infante y lo hemos vinculado al discurso pedagógico. Desarrollaremos ahora las características y la importancia de la institución escolar en relación con lo anteriormente expuesto.
Consideramos institución escolar al “dispositivo que la modernidad construye para encerrar a la niñez” (Baquero & Narodowski; 1994) corpóreamente así como también en categorías elaboradas para significarla. “Sus programas ponderan el conocimiento indirecto en detrimento de la experiencia... su disciplina definió un saber ser niño hecho de pasividad, obediencia, de una pedagogía de la intimidación” (Meyer, en Baquero & Narodowski; 1994)
La existencia de la escuela ocupa un rol destacado en la historia de la infancia, ser alumno no es un paso posterior al ser infante sino, por lo menos, parte de su génesis. Ser alumno en la institución escolar es ocupar el lugar del no saber. El alumno es considerado obediente, dependiente y heterónomo.
La escolarización es la infantilización del alumno, sea este niño o adulto. Los alumnos no tienen control sobre lo que se enseña, ni cómo, ni quién lo enseña. La relación entre alumno y docente es por lo tanto asimétrica. A pesar de las resistencias de los alumnos, el dominio está en manos del docente, de no ser así habría una perdida de legitimidad.
5 Problemas actuales
En este punto abordaremos la crisis que atraviesa el rol educador de la escuela y la legitimidad del docente. La institución escolar no es la única fuente de conocimiento y el maestro debe demostrar, día a día, que lo que enseña es valioso[6].
Estos problemas tienen origen en dos puntos:
El primero es que la educación fue planteada por la Iglesia y el Estado como un medio de disciplinamiento. Para desarrollarnos plenamente en otra vida, como decía Comenio; o para evitar caer en pecado, como postula Lutero. La cuestión es que parte de ese disciplinamiento ya no es plasmado en el infante por la escuela, sino que gran parte de las reglas de convivencia son enseñadas por la familia, los medios y por la sociedad. Por lo tanto la educación ya no es un interés del Estado exclusivamente, el disciplinamiento necesario para ser un ciudadano no es dado tan solo en la educación obligatoria.
En la época de David la información se canjea por dinero. La educación no obligatoria, aun gratuita, es cada vez más considerada como el medio por el que la persona accede a un cargo más importante en su trabajo, formando parte del circuito de la producción y no un interés del Estado. De ahí los intentos de desligarse del compromiso de educación pública y gratuita en universidades.
Es aceptable, necesario y planificado (si aceptamos como normal que parte de la juventud no se eduque, si no planificamos la integración de todos los niños, indirectamente estamos planificando la no-integración de todo infante al sistema educativo)que parte de la población quede excluida de la educación obligatoria. Estos niños son y serán, por su propia ignorancia, blanco fácil de la explotación laboral, el engranaje más indefenso del sistema capitalista, que necesita gente que sepa y muchagente que no. Que no tenga mecanismos de defensa, que permita la corrupción y la injusticia. Que se vea obligado a aceptarla.
El segundo factor también es dado por el sistema. El formidable avance tecnológico es parte de la globalización. Y, desde el punto de vista de los medios de comunicación, multiplicó la cantidad y velocidad de información. Así como también facilitó el acceso de los niños a la misma, poniendo en jaque al adulto en su posición de saber. Ya que ambos tienen la misma posibilidad de acceso.
Los infantes tienen características diferentes unos de otros. Muchos desarrollan una infancia normal, pero otros, por exceso o por defecto, se orientan hacia otras infancias. De las posibilidades de acceso a la información distinguimos dos polos opuestos que definen dos infancias antagónicas: la hiperrealizada y la desrealizada.
5.1 Infancia hiperrealizada
La infancia hiperrealizada es la infancia de los niños con acceso a la información. Estos infantes no inspiran ternura ni tienen la inocencia de los de antaño.
Concurren a la escuela y viven con adultos. Comprenden mejor y más rápido los cambios tecnológicos, nacieron en la era del cambio constante y se adaptan con facilidad. Están inmersos en pantallas. “Como emperadores mediáticos se adueñan de experiencia y saberes que a todos nosotros nos costo décadas procesar” (Narodowski;1999; pp.50) “Con video juegos cuyo premio es la nueva vida, el continuar el juego, la permanencia.” (Narodowski;1999; pp.50)
Todo esto en una época en la que “lo joven constituye un valor relevante. La vejez y la ancianidad es despreciada... el modelo social son los modelos adolescentes.” (Narodowski;1999; pp.49)
Son niños dependientes económicamente, pero independientes respecto al saber, para ellos la edad no es un impedimento para llegar al conocimiento.
5.2 Infancia desrealizada
La contraparte de esta infancia es la infancia desrealizada. “Son niños hacia los cuales difícilmente tendremos un sentimiento moderno de infancia, ternura y protección.” (Narodowski;1999; pp.51)
Una niñez que no es obediente –porque no precisa obedecer, en muchos casos- una niñez que no es dependiente, puede negociar para lograr su sustento, es una niñez con cierta autonomía económica. Y cultural, ya que elabora sus propios códigos.
Se trata de “analfabetos virtuales” ya que no tienen acceso a Internet. Se trata de niños incorregibles porque el Estado acepta que no tengan una infancia realizada. No concurren a la escuela, trabajan. Se establecen para ellos políticas de “compensación” por parte del Estado y sobre todo por parte de organizaciones no gubernamentales.
Un niño considerado peligroso, porque se sospecha de su carácter infantil. Pasa a ser tratado como un menor. “Su lugar ya no esta en la escuela sino en institutos correccionales, e incluso, la cárcel.” (Narodowski;1999; pp.54)
6 Conclusión
La infancia es a la vez objeto de estudio y de aplicación de normativas. La influencia del contexto histórico y social, hacen de éste un concepto dinámico, que se transforma y se redefine.
En las últimas décadas los cambios se aceleraron, en todos los ámbitos, la infancia no escapó a esto, se orientó hacia dos grandes polos opuestos, que sin embargo comparten puntos en común. Estamos hablando de chicos cada vez más adultizados, por su capacidad de elección, por su independencia. Y a la vez más indefensos, frente al consumo, los medios y el Estado que no los integra. “Chicos que portan cultura legítima y obligan a los padres y maestros a adaptarse a ella.” (Narodowski;1999; pp.56) “Mirar hacia el mundo de los chicos, no significa retrotraernos nostálgicamente hacia nuestro propio pasado. Mirar hacia el mundo de los chicos implica mirar para adelante”. (Narodowski;1999; pp.57)
No hay que declarar el fin de la infancia, pero sí hay que decir que la infancia ha cambiado.
Mucho más adelante en el tiempo, en un futuro lejano, ubicamos la infancia de David. Es la infancia de un robot que se cree niño. Que no se siente real, pero siente. Que se identifica con Pinocho. Que ve su lado negativo, su lado robótico, reflejado en su oso. Un oso que niega ser un juguete y que llama mamá a la mujer que lo compró.
Un robot que no distingue entre la Luna real y un globo en forma de Luna que caza robots. Luna que nace por el lado que se llega a la ciudad recordando el peligro que la ciudad representa para algunos mecas[7]. La ciudad es la muerte.
Un niño, porque psíquicamente lo es, que tuvo más convicción que muchos humanos mientras seguía su sueño, su hada azul.
Su camino, su sueño, su convicción, sentirse distinto, sentirse único, sentir, es lo que le daba el atributo humano. Su hada azul no estaba al final de ningún camino. Transitarlo le concedió el deseo de su hada.
Muchísimo años después festejó su cumpleaños, cuando por primera vez se sintió niño. El día que la devoción reciproca entre madre e hijo fue un lazo que trascendió lo biológico.
Paradójicamente él fue el único recuerdo de lo humano.
No debemos, sin embargo, pensar que los niños del futuro serán los que nos muestra la película. Nosotros -como padres, medios, sociedad y Estado- formamos al infante, sus juegos, sus modos se ser y sus modos de actuar. Somos nosotros quienes lo construimos, el futuro no está escrito.
“Sólo hay dos legados durables que podemos dejarle a nuestros hijos: el primero, raíces, el segundo alas.” (Unamuno, en Benito y Durán; 1953.)
Bibliografía utilizada
- -Aries, Philippe “La infancia” Revista de Educación, Nro.254, 1993.
- -Baquero, Ricardo y Narodowski, Mariano “Normalidad y normatividad en pedagogía” Alternativas, Nro 5, 1991.
- -Comenio, Juan Amós “Didáctica Magna”, Akal, Madrid, 1984.
- -Comenio, Juan Amós “Pampedia”, UNED, Madrid, 1984.
- -Gélis, Jacques “La individualización del niño” en Aries P. Y Duby, G. Historia de la vida privada, Taurus, Barcelona, 1984, Tomo 4.
- -Narodowski, Mariano“Después de clase, Desencantos y desafíos de la escuela actual”, Novedades Educativas, Buenos Aires, 1999.
- -Narodowski, Mariano“Infancia y poder. La conformación de la pedagogía moderna”, Aique, Buenos Aires, 1994.
- -Rousseau, Jean Jacques “Emilio o la educación”, EDAF, Madrid, 1985.
-Inteligencia artificial, Warner Bros, Estados Unidos, 2001, Steven Spielberg.
[1] Aclaramos que esta afirmación corresponde al modo de vestir y de cuidar a los infantes entre los siglos XIV y XIX. Recomendamos no hacerla extensiva a otras áreas sin un análisis previo, a fin de no incurrir en un error.
[2]Comenio, Juan Amós “Didáctica Magna”, Akal, Madrid, 1984.
[3]Comenio, Juan Amós “Pampedia”, UNED, Madrid, 1984.
[4]Comenio, Juan Amós “El mundo en imágenes”, Miguel Angel Porrua Grupo Editorial, México, 1993.
[5]Rousseau, Jean Jacques “Emilio o la educación”, EDAF, Madrid, 1985.
[6] Consideramos, tan sólo, los problemas relacionados con los objetivos del trabajo.
[7] Denominación dada a los robots en la película Inteligencia Artificial. (Inteligencia artificial, Warner Bros, Estados Unidos, 2001, Steven Spielberg.)
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