inicio | contacto | links
 
 
Artículos
Entrevistas
Reseñas
Córpora
Obras de autor
Archivo
Visite el sitio:
 
 
 
   

< volver

 

Cause, Condition, Concession, Contrast.
Cognitive and Discourse Perspectives

por Couper-Kuhlen, E. y B. Kortman

ISSN 1666-3519
Copyright© 2001
Año 3 Número 5 2004

Berlin-New York (2000): Mouton de Gruyter. 475 páginas. Index: 469-472.
ISBN: 3-11-016690-9

Laura Miñones
Universidad de Buenos Aires, Argentina.

 

El tema de la compilación presentada por Elizabeth Couper-Kuhlen y Bernd Kortmann son las relaciones interclausales C: relaciones de causa; de concesión; de condición y de contraste (más frecuentemente llamadas de adversatividad en la tradición gramatical española). La elección de estas relaciones responde, sin duda, a los problemas que presentan las gramáticas oracionales para definir tanto el tipo de relación sintáctica que establecen las cláusulas conectadas, como la discreción / diferencia semántica que muestran algunas relaciones entre sí (tal es el caso por ejemplo de la concesión y del contraste).

En efecto, si en general parece haber un importante acuerdo (entre los enfoques gramaticales tradicionales, estructuralistas y/ o generativistas) respecto de que en casos como (1) "María, que es muy hábil, consigue siempre lo que quiere" y como (2) "Juan dijo que no va a aceptar" las cláusulas subrayadas se encuentran en relación sintáctica de subordinación y que desempeñan la función de complementos de naturaleza adjetival y nominal, respectivamente, un conjunto importante de las llamadas cláusulas adverbiales (condicionales, causales, concesivas, consecutivas) han sido objeto de clasificaciones muy variadas en la medida en la que los mismos criterios de sustitución que sostienen lo afirmado respecto de los ejemplos 1 y 2 no son válidos para sostener que en secuencias del tipo (3) aunque está cansada va a seguir o (4) si él viene yo me voy, las cláusulas subrayadas están en relación de subordinación. No escapa a las tradiciones gramaticales de lenguas como el francés, el español, el inglés y el alemán que formas como quoique/ aunque/ although/ obwohl o como si/ si/ if representan, en el caso del primer grupo, formas que pueden expresar concesión o contraste y relación de coordinación o de subordinación (sin que los rasgos de clasificación sean siempre auto-consistentes) ni que las formas del segundo grupo establecen una relación que no puede clasificarse como de subordinación (puesto que la supresión de la cláusula subrayada en ejemplos como (4) modifica el valor de verdad de la llamada cláusula principal). Pero tampoco se trata de coordinación puesto que rasgos tales como la consecutio temporum, entre otros, indican una relación entre las cláusulas que no se corresponde con los rasgos atribuidos a la coordinación.

Desde los mismos enfoques gramaticales que hemos agrupado con un alto grado de generalidad, la distinción semántica de cada una de las relaciones C se realiza como una subclasificaciòn dentro de un tipo cláusula particular, la adverbial. Estas caracterizaciones semánticas evocan, en algunos casos, elementos de la lógica formal (por ejemplo, en descripciones de las condicionales) pero se mantienen, en general, dentro de definiciones intuitivas del tipo "una concesiva expresa un obstáculo para la realización de lo expresado en la cláusula principal" (GRAE 1931: §348; O. Kovacci (1992); A. Moya Corral (1996); L. Flamenco García (1999)). Algunas caracterizaciones, además, evocan relaciones entre las nociones (causa/ concesión; concesión/ contraste), de modo no siempre coincidente. Frente a estos problemas, el conjunto de artículos editados por E. Couper-Kuhlen y B. Kortmann publicados por Mouton de Gruyter proponen tratar las relaciones -C desde las perspectivas cognitivas y discursivas. Estos términos resultan de un alcance amplio del que dan cuenta tanto la variedad de los presupuestos de partida, como la metodología y los resultados expuestos en cada artículo.

Se engloban en la perspectiva cognitiva trabajos que proponen la formalización como universal lingüístico de la relación entre causa y concesión y trabajos que tratan el problema del tiempo de procesamiento de las relaciones causales expresadas por diversos conectores al igual que la descripción de algunas de las relaciones C en términos de la teoría de los espacios mentales (Fauconnier 1985/1996) o de sujetos de conciencia (Langacker 1985/ 1990). Los artículos de tratamiento discursivo contemplan también, en algunos casos, los aportes de la perspectiva cognitiva. Así, algunos trabajos que se ocupan de las relaciones causales tratan simultáneamente el tiempo de procesamiento de acuerdo con el conector que se utilice y su frecuencia de uso, en un corpus amplio de conversaciones efectivamente realizadas. Otros, se ocupan del valor interaccional (de uso) de las relaciones-C para establecer correspondencias entre, por ejemplo, la expresión de una relación causal y una estrategia de justificación o entre el uso de una relación concesiva y un anuncio de reparación discursiva.

Los trabajos se agrupan en cuatro secciones según la relación tratada: cuatro enfocan la causa; otros cuatro la condición; tres, el contraste y seis encaran la problemática de la concesión. Este agrupamiento no implica la ausencia de relaciones entre las propuestas de cada sección. Pero, a su vez, estos puntos comunes no ocultan que los enfoques son variados ni que las propuestas de cada artículo presentan diferencias sustanciales.

Casi todos los autores coincidirían en que las relaciones-C pueden manifestarse a través de recursos lingüísticos diversos tales como adverbios, orden de palabras, partículas, conjunciones subordinantes y/ o coordinantes y, eventualmente, por medio de la parataxis, sin embargo existen diferencias notables en la caracterización de las relaciones. La mayor divergencia reside en el hecho de entender la relación-C como una relación lógico-semántica o como discursiva-interaccional. Aquellos interesados en la semántica de la relación, se inclinan hacia una descripción o una representación abstracta, general, independiente del contexto y mayoritariamente formalizada. Los que conciben estas relaciones como de naturaleza retórico-interaccional describen el uso en contextos efectivamente realizados, que a veces se postulan como generalizables. Otro rasgo que permite señalar la posible convergencia entre los artículos es el uso de corpus efectivamente realizado y su cuantificación. La utilización de este tipo de corpus tiende a coincidir con los trabajos englobados en la perspectiva discursiva, aunque, en realidad, otros artículos dentro de esta línea no toman corpus auténticos.

Para ampliar los aspectos teóricos y metodológicos hasta aquí mencionados reseñaremos brevemente cada uno de los artículos que componen el volumen Cause, Condition, Concession, Contrast. Cognitive and Discourse Perspectives.

I) CAUSA

-       Paul Meyer, autor de The relevance of causality, considera que la causalidad desempeña un lugar central en la tipología de las relaciones de coherencia. Analiza y discute las posibles interrelaciones entre el principio de pertinencia y la expresión de la causalidad, desde dos ángulos diferentes. En primer lugar, señala que para expresar causalidad, los sujetos eligen uno o algunos estados de entre un infinito posible de condiciones. Este criterio de selección entre lo infinito posible y la causa efectivamente expresada responde al principio de relevancia. Analiza esta interrelación entre causalidad y relevancia a través de la aplicación crítica de la Teoría de la Relevancia. Demuestra que las condiciones de relevancia de las aserciones causales se parecen más a las condiciones de felicidad de los actos de habla que a la aplicación de un principio de relevancia cognitiva. En segundo lugar, describe la causalidad como una herramienta de primer orden en la creación y atribución de relevancia en el discurso. Si bien no es la única relación que interviene en los cálculos de coherencia, Meyer considera que es la más saliente o, en otros términos, en una tipología de relaciones de coherencia estudiadas en tiempo real de procesamiento, los sujetos invocarían primero las relaciones de causalidad frente a otras (tales como simultaneidad o similitud entre eventos). La propuesta se orienta, entonces, dada esta importancia, a caracterizar la causalidad en términos psico-sociales más que lógicos.

-       Leo Noordman y Femke de Blijzer, en su artículo On the processing of causal relations, se ocupan de los problemas de procesamiento de los diferentes tipos de oraciones causales.Buscan demostrar, mediante una experiencia de tiempo de lectura, que las relaciones causales de contenido ("como estudió mucho, aprobó") son más rápida y fácilmente procesadas que las llamadas causales epistémicas ("puesto que pasó el examen, debe haber estudiado mucho"). Consideran cuatro factores relevantes: (1) la oposición entre relaciones epistémicas y de contenido, (2) el orden conceptual: tanto en "como estudió mucho, aprobó" como en "aprobó porque estudió mucho" se expresa una relación de causa efecto, en la cual el antecedente ("estudió mucho") y el consecuente ("aprobó") se corresponden con la causa y el efecto del mundo real; en oraciones como "puesto que pasó el examen, debe haber estudiado mucho" la causa es conceptualmente derivada del efecto y tenemos, así, un orden conceptual efecto causa, antecedente y consecuente, además, no se corresponden con la causa y el efecto en el mundo real; (3) el orden lineal (que no debe ser confundido con el orden conceptual): "porque estudió aprobó" se distingue de "aprobó porque estudió" en términos de iconicidad entre los hechos denotados y el orden de presentación de las cláusulas; (4) el carácter restrictivo de la causa (o la predictibilidad de las causas y de los efectos): dado un cierto orden de las cláusulas (ya sea causa efecto o efecto causa) se evalúa lo probable que es una causa, dado un cierto efecto y/o lo probable que es un efecto dada una cierta causa. La prueba consiste en la lectura de encadenamientos breves que combinan los distintos factores y la medición del tiempo de respuesta aplicados a un test de comprensión. Los autores concluyen que las relaciones causales epistémicas son de más difícil procesamiento que las de contenido. Sin embargo, sus resultados señalan que los otros tres factores tienen influencia y peso independiente en el procesamiento de las relaciones causales, siendo de importancia fundamental la iconicidad de las cláusulas respecto de los hechos y el orden conceptual causa efecto para un tiempo de procesamiento menor. A su vez, lo que resulta más interesante es que demuestran que en los casos en los que la relación presentada es de efecto causa, la presencia de un rango bajo de variabilidad causal facilita ampliamente la lectura y comprensión de la secuencia, (cualquiera sea el tipo de relación o el orden conceptual). Los resultados de la muestra revelan la pertinencia de los factores considerados y, lo que resulta más novedoso, sus posibles interacciones.

-       En Domains or use of subjectivity? The distribution of three Dutch causal connectives explained, Henk Maat y Ted Sanders se ocupan de tres conectores causales del holandés: daardoor [porque]; daarom [puesto que] y dus [como]. La distribución de estas formas no pudo ser explicada en trabajos previos, en términos de niveles, porque un mismo conector expresa relaciones causales de contenido y epistémicas. Los autores explican estas diferencias de distribución como subjetividad o, más precisamente, como distancia entre el hablante y lo que los autores llaman Sujeto de Conciencia (SOC) -responsable de la relación causal y distinto del hablante (Langacker 1990). Los conectores se entiendencomo marcadores deícticos de subjetividad al mismo nivel que las formas del tipo 'acá' o que las modalidades expresadas por auxiliares. Es, justamente, la coexistencia de estas marcas de subjetividad lo que constituye el conjunto de parámetros de análisis de las ocurrencias de estos conectores en un corpus periodístico escrito. Los autores concluyen a partir del análisis, de la cuantificación y de la descripción estadística (realizadas sobre un conjunto de 150 textos periodísticos) que el uso de los conectores causales daardoor [porque]; daarom [puesto que] y dus [como] en holandés escrito se corresponde, respectivamente, con la expresión de relaciones causales independientes de cualquier SOC; con la expresión de relaciones causales que involucran un SOC (que es distinto del hablante y respecto del cual este se distancia) y con la expresión de una relación que involucra un SOC que no representa un sujeto alejado -ni en algunos casos distinto- del sujeto hablante.

-       En Causal relations in spoken discourse: Asyndetic construction as a means for giving reasons, Christine Gohl trata la identificación y el análisis de las construcciones causales asindéticas en el lenguaje oral. El artículo señala un problema interesante en términos de relaciones discursivas: ¿existe (y según qué criterios puede determinarse si hay) expresión de relación causal entre dos o más emisiones de un hablante en ausencia de un marcador explícito de esta relación? Desde una perspectiva interaccional, la autora considera que un conjunto de acciones comunicativas constituyen contextos en los cuales los hablantes deben ‘dar las razones de’ o ‘justificar(se)’. Son ejemplo de estas acciones comunicativas, en primer lugar, reprochar, pedir o solicitar algo, refutar, acciones que resultan socialmente riesgosas porque amenazan la imagen de los participantes o porque dejan establecidas obligaciones entre los ellos. En segundo lugar, la aserción categórica fuerte también surge contextos en los que el hablante, para evitar refutaciones, busca justificar su afirmación. Dados estos criterios generales la pregunta inicial se reformula como "¿En qué contextos específicos el hablante expresa una relación causal mediante construcciones asindéticas? Entre otros factores, la justificación de acciones propias frente a la justificación de acciones de otros y la explicitación verbal o no de la acción a justificar surgen como parámetros relevantes para la selección de una construcción con o sin marcador explícito. Así, por ejemplo, el uso de una construcción asindética será más frecuente en casos en los que un hablante busca dar razones de acciones propias no verbalizadas en el contexto inmediato de la interacción; mientras que justificar un reproche a una acción de otro, por el contrario, tenderá a hacerse con construcciones que contengan algún tipo de marcador.

II) CONDICIÓN

-       Barbara Dancygier y Eve Sweetser en Constructions with if, since and because: Causality, epistemics stance and clause order, sostienen que las construcciones causales y condicionales muestran importantes ‘superposiciones’ tanto desde el punto de vista de sus funciones como del de las construcciones gramaticales en las que tienden a aparecer. Justifican estas relaciones a partir de una hipótesis respecto de las relaciones semánticas entre los tres conectores estudiados: el significado de cada una de estas conjunciones puede implicar rasgos que no están presentes en las otras, pero que pueden expresarse mediante la conjunción utilizada en entornos gramaticales específicos. Estas interacciones y las interrelaciones entre las semánticas de cada forma son analizadas a partir de un conjunto de ejemplos aislados sobre los que se producen conmutaciones del tipo ‘Conector vs Conector + entorno gramatical’ y desde el marco de la teoría de los espacios mentales (Fauconnier 1985/1996). Como resultado del análisis señalan un conjunto de parámetros que resultan relevantes para dar cuenta de las especificidades y de las relaciones entre los conectores: la actitud modal manifestada por el hablante, la función predictiva de la cláusula encabezada por el conector y la relación entre los espacios mentales evocados (por el uso de cada conector) en las diversas interacciones y el espacio de la interacción constituyen el conjunto de factores que permiten comprender las similitudes y las especificidades de las formas if [si]; since [puesto que] y because [porque].

-       Estrella Montolío se acupa en On affirmative and negatives complex conditionnal connectives de los llamados conectores condicionales complejos (CCC) del tipo: a condición que y a menos que. Manteniendo la hipótesis clásica del análisis por niveles o estratos (sintaxis; semántica; pragmática), subyacente en varios artículos del volumen,distingue estas formas del condicional básico si. Considera los CCC en distribución complementaria entre la polaridad positiva (a condición que) y la negativa (a menos que). El comportamiento sintáctico, una vez que se establece que las formas de polaridad negativa están en distribución complementaria respecto de las positivas, no es el rasgo diferencial esencial sino el comportamiento semántico y pragmático de cada una de estas formas. Expresa las conclusiones en términos de usos prototípicos (a pesar de que no hubo cuantificación del corpus) y sostiene que el significado no predictivo (en los que las condicionales pueden ser equivalentes a dado que) no es el propio de los CCC como tampoco lo son los contextos contrafácticos. Respecto de la semántica de la condición, los CCC se alejan de lo prototípico en tanto se distancian de lo causal (base de lo condicional) y las cláusulas conectadas no se presentan en orden icónico respecto de los hechos.

-       En Pre- and post-positioning of wenn- clauses in spoken and writen German, Peter Auer se ocupa del problema de las cláusulas encabezadas por wenn en posición antepuesta y pospuesta distinguiendo como variable independiente fuerte la oposición entre discurso escrito y discurso oral. Con un alto rigor metodológico en términos de cuantificación y medición de parámetros en cada tipo discursivo y con una tabulación cruzada de los resultados de cada corpus, el autor llega a la conclusión de que el discurso oral manifiesta preferencia por la posición antepuesta mientras que el discurso escrito lo hace por la posición pospuesta. Esta preferencia es explicada en términos cognitivos, sosteniendo como hipótesis fundamental que la caracterización de posición ‘a la izquierda’ y ‘a la derecha’ (frecuentes en las descripciones del tipo 'adjunto a la izquierda’ o ‘adjunto a la derecha') no son pertinentes cuando se aplican a un corpus oral, en el que la gestión de lo dicho y la anticipación de lo por venir (gestión en la cual la anteposición de la cláusula colabora en la creación de un marco de interpretación) no resultan simétricas entre sí ni siquiera respecto de la oposición 'izquierda/ derecha' postulada en las descripciones gramaticales tradicionales para la descripción de corpora generalmente escritos.

 

-       En su trabajo Counter factual reasoning and desirability, Noriko Akatsuka y Susan Strauss definen la categoría conceptual contrafáctico de un modo que se desprenda de los planteos lógico-formales que la describen como una intrincada habilidad de razonamiento. A partir del análisis de ejemplos cotidianos -y aislados- del japonés; del inglés y del coreano,sostienen que existe un patrón prototípico de razonamiento contrafáctico que surge como natural y espontáneo en todo ser humano. Según este planteo, en un razonamiento contrafáctico prototípico, el hablante expresa una postura particular respecto de lo deseable o no de un evento, postura que a su vez se basa en una evaluación subjetiva de la realidad. En esta expresión, el razonamiento contrafáctico aparece como una etapa intermedia necesaria.

III) CONTRASTE

-       Ewald Lang en su trabajo Adverstative connectors on distinct levels of discourse: A re examination of Eve Sweetser’s three-level approach sostiene que la descripción semántica de los conectores debe apoyarse en la hipótesis de la polisemia: un morfema tiene varios valores semánticos relacionados entre sí. Comparte la hipótesis con el planteo general de E. Sweetser (1990) respecto del análisis pragmático de los conectores. Sin embargo, Lang lo refuta en este artículo respecto de otros aspectos fundamentales. A la hipótesis (a) del valor polisémico de todo conector, Sweetser (1990: 124-130) agrega otros dos aspectos fundamentales para el estudio de estas formas: b) la existencia de tres niveles o tipos de conexión (niveles reconocidos por varios de los trabajos del volumen y discutidos en su validez por otros): conexión de nivel de contenido; conexión de nivel epistémico y conexión de nivel pragmático.

c) Dados estos tres niveles y un contexto específico, la interpretación de un conector es susceptible de ambigüedad pragmática: casi siempre puede forzarse una lectura de contenido y/o epistémica para cualquier par de cláusulas conectadas por un conector y la única restricción a esta ambigüedad potencial la constituye el hecho de que es más difícil encontrar contextos razonables para algunas lecturas que para otras. Es respecto de esta tercera hipótesis que Lang manifiesta su desacuerdo: sostiene que hay datos de las estructuras clausales que refutan la hipótesis de la ambigüedad potencial del nivel de la conexión. Es decir: no es siempre posible para un par de cláusulas conectadas establecer cualquier interpretación en función del contexto general y esta imposibilidad se explica por aspectos de las cláusulas conectadas. Entre los rasgos más significativos para ‘anclar’ la polisemia de un conector, Lang señala la modalidad de las cláusulas conectadas y la iconicidad del orden respecto del orden de los hechos conectados. Estos rasgos del complejo clausal resultan determinantes para establecer el tipo de conexión y excluir, por ejemplo, la interpretación de nivel de contenido en los casos de conexión contraste establecida por but [pero].

-       En Viewpoints and polisemy: linking adversative clauses and causal meanings of discourse markers Scott A. Schwenter examina los usos con valor adversativo y causal de si (como marcador discursivo-MD-) en español con la hipótesis de que se trata de un fenómeno polisémico, de dos usos relacionados de un mismo morfema. En estos usos, el marcador no contribuye al contenido proposicional de la secuencia (cfr. valores condicionales clásicos del si) sino que constituye una instrucción interpretativa de relación entre dos emisiones. La hipótesis se apoya además en el hecho de que existe una afinidad subyacente entre (ciertos tipos de) causalidad y (ciertos tipos de) adversatividad y en las distinciones entre locutor y punto de vista (Roulet 1984). El uso de si como MD causal reconoce dos niveles de conexión semántica: exhortativo y epistémico. ¿Cómo se comprueba la hipótesis de polisemia? En un contexto dialógico, el valor adversativo de si implica una refutación directa a una intervención de otro interlocutor. Al mismo tiempo, el uso de si como MD con valor causal introduce una aserción que justifica una aserción previa del mismo locutor. La relación semántico-pragmática entre los actos de refutar y de justificar (siguiendo las hipótesis de Roulet 1984, se entiende que estos actos funcionan en interdependencia pragmática) avala la hipótesis inicial según la cual los dos usos de si se encuentran en relación de polisemia.

 

-       El trabajo de Cecilia E. Ford, The treatment of contrast in interaction, se apoya sobre el análisis de conversaciones efectivamente realizadas y analiza las funciones (y las formas) del contraste. La categoría de contraste (“two texts spans which present an opposition”) es tratada aquí como una categoría general que engloba adversatividad; concesión y antítesis y que se relaciona con el desacuerdo entre los interlocutores. El análisis de las conversaciones señala que existe un patrón retórico en el cual la expresión del contraste suele ir seguida de explicaciones o de propuesta de soluciones. En los casos en los que el contraste se manifiesta sin estas dos posibilidades, el análisis global de la conversación señala que los interlocutores vuelven sobre esa relación solicitando ampliación o explicación. La perspectiva conversacional adoptada en este artículo se ocupa de aspectos generales de la planificación y ocurrencia del contraste y deja para trabajos posteriores la variabilidad de formas (conectores; orden de palabras; etc.) de la manifestación lingüística de esta relación en función de los diversos parámetros lingüísticos y extralingüísticos de la interacción en la que el contraste se manifiesta.

IV) CONCESIÓN

-       En Concessive on different semantic levels: A typological perspective, Mily Crevels trabaja la manifestación de las conexiones concesivas en un conjunto de lenguas considerado representativo de la variabilidad de tipos de lenguas. La manifestación de esta conexión puede producirse por la ocurrencia de un conector específico, un adverbio, a través del orden de palabras o de la conexión asindética. Partiendo de la hipótesis de que existen cuatro niveles posibles para manifestarse, niveles que constituyen una escala jerárquica (de contenido; epistémico; pragmático o del acto de habla y textual), la autora sostiene que existe una relación sistemática en todas las lenguas entre el nivel de la conexión concesiva y su manifestación lingüística. Así, resulta muy frecuente que una concesiva de contenido esté marcada por un conector o por el orden de palabras mientras que la conexión asindética se produce más frecuentemente en el nivel de la conexión textual. Dados los cuatro niveles mencionados y las manifestaciones posibles de la conexión concesiva, la autora señala que un conector (o cualquier marcador de relación concesiva) puede usarse para establecer conexiones entre cláusulas de dos o más niveles, sólo si son contiguos en la escala antes citada.

-       En su trabajo Causal and concessive clauses: Formal and semantic relations, Ekkehard König y Peter Siemund proponen la formalización semántica (con valor de universal) de la relación entre causalidad y concesividad. Según los autores esta relación es frecuentemente evocada en las descripciones gramaticales y discursivas de la concesión, pero la descripción es de naturaleza intuitiva. König y Siemund parten de la observación de tres órdenes de hechos, en ejemplos aislados, que relacionan la causalidad y la concesividad. En primer lugar, observan equivalencias entre construcciones causales con negación interna y externa y construcciones concesivas simples; en segundo lugar, esta misma equivalencia se presenta en relaciones paratácticas y, en tercer lugar, un conjunto de locuciones con valor concesivo provienen, diacrónicamente, de morfemas con valor semántico causal. La propuesta de los autores es que la relación entre concesividad y causalidad puede ser descripta en términos de dualidad: dos segmentos x y z, se encuentran en relación de dualidad si la negación externa ( o de ámbito amplio) de una oración que contenga xes equivalente a la negación interna de una oración que contenga z. Comparemos las oraciones (i) y (ii):

(i) ‘la casa de Andrés no es incómoda porque carece de aire acondicionado [sino que es incómoda por otra razón]’

(ii) ‘la casa de Andrés no es incómoda, aunque carece de aire acondicionado

De (i) se deduce que el fenómeno ‘tener aire acondicionado’ no afecta el contenido de la llamada principal, es decir que no es la causa real de la aserción. La secuencia (ii) implica también que la cláusula llamada subordinada (la cláusula encabezada por aunque) es irrelevante para el valor de verdad de la principal. Dado que, en los casos de negación oracional, el contenido de las cláusulas en porque representa una causa no relevante para el contenido de la llamada principal y que en los casos de cláusulas encabezadas por aunque, el contenido de esta cláusula no afecta el valor de verdad de la llamada principal. Se sostiene así que la concesión es una relación equivalente a una relación causal incluida en el ámbito de la negación oracional. Esta descripción es luego cotejada con las descripciones de naturaleza discursiva -descripciones entre las que se encuentran la propuesta, en el mismo volumen, por Couper Kuhlen y Thompson (cfr. ut infra)- y se sostiene que la formalización descripta puede dar cuenta tanto de las construcciones concesivas tal como son presentadas en la perspectiva gramatical desde corpora escritos como de los patrones concesivos estudiados en la interacción conversacional. Las observaciones finales, extraídas de la modelización de la expresión concesiva en interacciones conversacionales, reúnen bajo la misma descripción formalizada las estructuras concesivas y las adversativas, señalando que la única diferencia que existe entre ambas es el carácter directo o indirecto (apoyada en presupuestos implícitos) de la relación semántica que se establece entre las cláusulas.

-  En Concession implies causality, though in some other space, Arie Verhagen adhiere a la hipótesis de que la causalidad es, en cierto sentido, la contraparte negativa de la causalidad (cfr. ut supra König- Siemund.) pero argumenta que la relación debe ser formulada en términos de punto de vista o espacios mentales. Obviando fenómenos de uso aspira a esclarecer ciertos problemas conceptuales de la relación entre causalidad y concesión a partir del concepto de "espacios mentales". La hipótesis de dualidad como caracterización de esta relación es refutada por diversos tipos de conexión concesiva (típicamente los casos en el nivel epistémico). La explicación (y nueva solución) se orienta hacia la naturaleza de la negación como una relación que implica diversos espacios mentales y que es la que debe ser 'desdoblada' antes de correlacionar concesión con causalidad. Considera a la causalidad un fenómeno de único espacio mental.

-       Elisabeth Couper-Kuhlen y Sandra Thompson en Concessive patterns in conversation parten del marco de la interacción conversacional. Caracterizan la concesión, en contexto argumentativo, como un movimiento retórico diádico en el que un hablante sostiene algo (contenido X), la validez de ese contenido es reconocida por ese mismo hablante o por otro (contenido X’) con el objetivo de establecer otro punto de vista u otra afirmación distinta. Quien concede lo hace solo para establecer el propio punto de vista (Y) que contrasta con el anterior. El análisis se orienta hacia las secuencias concesivas (y no simplemente a las conexiones concesivas entre cláusulas (cfr. ut supra el trabajo de König y Siemund) en el que se engloban el análisis de los elementos concedidos y de lo que sería la restricción (o expresión del contraste, movimiento complementario de la concesión). La naturaleza y el alcance del contraste (la relación entre X y X’ con Y) se negocian en la interacción, puesto que se pueden establecer no sólo a partir de los contenidos explícitos de X, X’ e Y, sino también a partir de las inferencias contextuales de cada uno. Estas inferencias resultan fundamentales en el caso de la no-mención de Y. El cálculo inferencial no es para las autoras un cálculo indeterminado puesto que factores como la prosodia, el orden y grado de oposición semántica de los elementos relacionados permiten calcular el contenido de Y. Concluyen con una evaluación de la eficacia retórica del uso de la concesión en la interacción conversacional cotidiana, que no consiste simplemente en reconocer que el interlocutor tiene parcialmente razón (lo que implica señalar que está parcialmente equivocado) sino que consiste principalmente en orientar al interlocutor a un estado de creencia que podría formularse como “los dos estamos acertados pero veamos las cosas a mi manera”.  

-       En “that’s true, although not really, but still”:Expressing concession in spoken English, Dagmar Barth se ocupa de la alternancia en el inglés oral de las construcciones con but [pero] y con although [aunque]. Si bien el autor acepta que las primeras son más frecuentes que las segundas, el interés central del artículo es dar cuenta, a través de una metodología cuantitativa rigurosa, del uso de las cláusulas encabezadas por although [aunque] en posición pospuesta. Frente al valor argumentativo polémico de las conexiones con but [pero] se señala que las cláusulas pospuestas encabezadas por although [aunque] surgen en contextos descriptivo-expositivos y/o narrativo-descriptivos. Sus funciones discursivas básicas son cuatro: restringir el alcance de afirmaciones previas; introducir información adicional; anticipar posibles objeciones; resumir un intercambio previo de afirmaciones no- coincidentes. Las tres primeras funciones se encuentran frecuentemente imbricadas porque la restricción del alcance de las informaciones previas, se realiza mediante datos adicionales que buscan anticipar posibles objeciones.

-       En From concessive connector to discourse marker: The use of obwohl in everiday German interaction, Susanne Günthner analiza los usos del conector alemán obwohl [aunque] en la interacción verbal cotidiana. La autora observa el uso del conector en construcciones coordinadas y subordinadas (relación que depende del orden de aparición de la cláusula encabezada por el conector respecto de la cláusula que modifica: la posición antepuesta se corresponde con la relación de subordinación y la pospuesta con la de coordinación). Esta observación no resulta particularmente innovadora, mientras que lo que sí resulta de mayor interés es el análisis de la función discursiva de cada uno de los usos. Las cláusulas encabezadas con obwohl [aunque] en posición antepuesta se corresponde con la enunciación de un evento ‘altamente integrado’ a la cláusula principal (no se mencionan explícitamente los criterios de esta integración) y responden a una verdadera concesión. Laposición pospuesta, en cambio, se corresponde con la enunciación de eventos poco integrados al denotado por la cláusula precedente y cumplen la función de ‘corregir’ o anunciar un posible desacuerdo respecto de una afirmación precedente. Estos son usos de obwohl [aunque] como marcador discursivo (frente a los mencionados en primer lugar que se corresponden con ocurrencias de un verdadero conector concesivo). Esta distinción entre conector y marcador discursivo representaría en un cierto punto una resolución homonímica respecto de los valores de obwohl [aunque] en alemán. La autora busca, sin embargo, motivaciones funcionales que conecten ambos usos y señala que el concepto de ‘disonancia’ entre eventos es lo que permite integrar los usos de obwohl [aunque] como conector concesivo y como marcador discursivo. El nivel de conexión en el que opera cada tipo de uso (el nivel de contenido, para obwohl [aunque] conector concesivo versus el valor epistémico o de acto de habla para obwohl [aunque] marcador discursivo) resulta una de las diferencias principales entre ambos usos.

Tal como se mencionaba en la presentación general de esta reseña las perspectivas cognitivas y discursivas de las relaciones C tienen un alcance diverso y en, algunos casos, divergente. Esta divergencia se manifiesta no sólo entre las dos grandes perspectivas mencionadas sino también entre propuestas de la misma línea (ya sea cognitiva o discursiva) y de una misma relación C. Esta diversidad no resulta en absoluto criticable sino que, por el contrario, se transforma en una provocación para el lector evaluar los diversos alcances e intereses de cada una de las propuestas. Pero más desafiante aun resulta la discusión -indirectamente abierta por la comparación entre ciertos artículos- respecto de la separación entre la llamada perspectiva cognitiva y la discursiva. Esta separación se manifiesta en algunos de los autores de manera tajante. Los autores que pueden englobarse dentro del primer grupo señalan mayoritariamente el carácter universal de las descripciones semántico-formales que proponen para una determinada relación C. Esto parece sugerir, y no queremos sesgar aquí la lectura, que el uso concreto de la relación C en cuestión actualizaría estos rasgos de manera relativamente constante y homogénea. Los resultados de trabajos que pueden ser agrupados dentro de la perspectiva discursiva y, más específicamente aquellos que cuantifican, observan e interpretan regularidades de uso, señalan que existen rasgos no siempre válidos ni vigentes en todos los usos de las relaciones causales, por mencionar tan solo un ejemplo. ¿Son los fenómenos señalados por estos resultados cuestiones separadas del aspecto cognitivo de la relación C de la que se trate? ¿Subyace a todos estos fenómenos de uso el ‘núcleo’ abstracto que proponen los autores que se centran en la descripción semántico-formal (asociada en este volumen con una corriente particular dentro de lo cognitivo) o, por el contrario, son los datos surgidos del uso en contextos efectivamente realizados los que reflejan en un cierto punto cuál es la categorización conceptual que los hablantes de cada lengua poseen de las relaciones C? Es quizá el debate abierto alrededor de estas dos opciones, debate que felizmente resulta difícil de clausurar, lo que representa el mayor desafío de la lectura de Cause, Condition, Concession, Contrast. Cognitive and Discourse Perspectives

 

Referencias

Azar, M (1997) Concession relations as argumentation en Text 17:3.

Couper Kuhlen, E. y S. Thompson (1998) On the concessive relations in conversational English. in F.-E. Neumann y S. Schülting (eds.) Anglistentag 1998 Erfurt. Proceedings, 29-39. Trier: Wissenschaftlicher Verlag.

Di Meola, A (1998) Zur Definition einer logisch-semantischen Kategorie: Konzessivität als ‘versteckte Kausalität’. Linguistische Berichte 175: 329-349.

Fauconnier, G. (1985) Mental Spaces Cambridge MA : MIT Press.

------------------ (1996) Analogical counterfactuals en G. Fauconnier y E. Sweetser (eds.) Spaces, worlds and grammars. Chicago: Univerrsity of Chicago Press.

König, E. (1991) Concessive relations as the dual of causal relations. en Dietmar Zaeffer (ed.) Semantic Universals and Universal Semantics, 190- 209. Dordrecht: Foris.

Langacker, R. (1985) Observations and speculations on subjectivity. En John Haiman (ed.) Iconicity in Syntax, 109-150. Amsterdam/ Philadelphia: John Benjamins.

----------------- (1990) Subjectification. En Cognitive Linguistics 1: 5-38.

Lemke, J. (1998) Resources for attitudinal meaning. En Functions of language 5: 33- 56. Amsterdam: Benjamins.

Mann, W. C. y Sandra A. Thompson (1988) Rhetorical structure theory: toward a functional theory of text organization en TEXT 8 (3) 243- 281.

Roulet, E. (1984) Speech acts, discourse structure, and pragmatic connectives en Journal of Pragmatics 8: 31-47.

Sweetser, E. (1990) From etymology to pragmatics. Metaphorical and cultural aspects of semantic structure. Cambridge: CUP.

 

 
     
   
 

Revista electrónica Discurso.org
ISSN 1666-3519 - Copyright© 2001 - Año 3 Número 5 2004