Resumen
El propósito fundamental de este artículo es analizar las representaciones sobre la categoría conceptual de organismos estatales en el discurso de un grupo de indigentes de la Ciudad de Buenos Aires. La metodología de esta investigación es cualitativa y se realiza siguiendo los lineamientos del Análisis del Discurso desde una perspectiva crítica (Fairclough, 1992, Wodak, 2000). En este sentido, distingo tres prácticas, la textual, la discursiva y la social, y para cada una utilizo un método diferente: el análisis del discurso (Lavandera, 1985), la teoría etnográfica de Hymes (1974[1964]) y la teoría de Glaser y Strauss (1967), respectivamente. El corpus está constituido por diversas historias de vida de personas que están en situación de calle. El análisis indica que la categoría organismos estatales está representada fundamentalmente por cuatro propiedades: yo, vos, miembros de los organismos estatales y situaciones en estos organismos.
Abstract
In this paper, my aim is to study the representations of the conceptual category of state organizations in the discourse of the homeless of the city of Buenos Aires. The research methodology is qualitative. The study is framed within Critical Discourse Analysis (Fairclough, 1992, Wodak, 2000). In this sense, I distinguish three pratices -textual, discursive, and social practice- and I apply a specific method for each one: the discursive analysis (Lavandera, 1985), Hyme’s ethnographic theory (1974[1964]), and Glaser and Strauss’s theory (1967), respectively. I analyze some interviews with people who live in the street. The analysis shows that the category of work is represented by four properties: “I”, “you”, “state organization’s members” and “state organization’s situations”.
KEY WORDS: state organizations - homeless - Critical Discourse Analysis
1. Introducción
El objetivo de este estudio es analizar las representaciones discursivas sobre la categoría conceptual de organismos estatales en el discurso de un grupo de indigentes[i] de la Ciudad de Buenos Aires. Para ello, estudio una serie de historias de vida de personas que están en situación de calle[ii].
Me interesa realizar este trabajo, fundamentalmente, por dos motivos. Primero, el aumento progresivo de la cantidad de personas que se encuentran bajo la línea de indigencia en la Ciudad de Buenos: del 1.7 % en mayo de 2001 al 6.3 % y 8.9 % en mayo de 2002 y 2003, respectivamente. Segundo, me parece importante comprender el discurso de los indigentes teniendo en cuenta que, según el INDEC, son las personas cuyos ingresos no alcanzan -o apenas alcanzan- para obtener la Canasta Básica de Alimentos, integrada por 6.060 g. de pan, 420 g. de galletitas saladas, 7.050 g. de papa, 1.440 g. de azúcar, frutas, carnes y algunos otros productos alimenticios (INDEC, 2003). Es decir, lo que me interesa analizar es cómo representan discursivamente la categoría organismos estatales aquellas personas que se encuentran en situación de calle y, en el mejor de los casos, obtienen ingresos que les permiten comer.
2. Estado del área
Varios autores han estudiado el discurso de los indigentes o el de la prensa que los representa a partir del análisis del discurso desde una perspectiva crítica.
Pardo (2002a) intenta comprender si el sistema capitalista es capaz de contribuir a la felicidad (pública y privada) humana en el siglo 21. Para ello, distingue dos conceptos diferentes de felicidad: el concepto de felicidad propio del liberalismo, que se entiende como estado de bienestar (welfare state) y compromete el rol del estado, y el concepto neoliberalista de felicidad (pública y privada), que implica la posesión de bienes y, por lo tanto, se restringe a los pocos que tienen poder y dinero. La autora cuestiona no sólo las restricciones de este último concepto sino también el sistema que lo genera. De ese punto de vista, analiza diversas historias de vida de un grupo de indigentes que venden las revistas Hecho en Buenos Aires y La Luciérnaga[iii] en dos ciudades argentinas, Buenos Aires y Córdoba. En estas historias de vida, Pardo (2002a) estudia cómo se representan los indigentes y qué los hace felices. De este análisis se desprenden algunas conclusiones relativas a la función que desempeñan los organismos estatales y, también, los no estatales para las personas que están en situación de calle.
estar en la calle es conocer una serie de códigos y relaciones de las que quedan fuera y no le son reveladas a los que, precisamente, están fuera de la calle o conforman el sistema. Hay instituciones que funcionan como transiciones en esa oposición: los hospitales y las ONGs. Se produce un corrimiento en las funciones sociales, el estado es reemplazado por la empresa social y la prensa social y el hospital además de brindar salud y cura debe brindar contención social, igual que la escuela, la universidad y otros
Instancias de mediación:
•Hospital Pirovano y Tornú: está es una categoría que si bien no puede entenderse o clasificarse como de transición o de salida de la calle, es una instancia que media entre el estar en la calle y la seguridad de estar en un lugar físico, que siempre brinda ayuda a la salud (el elemento más importante de límite para la vida en la calle) (Pardo, 2002a:10)
Según estas observaciones, el hospital o las ONGs son espacios donde “estar en situación de calle” no implica “estar en la calle”, en el sentido que los indigentes tienen allí un techo que, en muchos casos, representa lo más parecido a una casa/hogar. Es interesante observar que estos espacios son no sólo estatales sino también no estatales.
Pardo (2003) también analiza historias de vida de indigentes para entender cómo se representan algunos aspectos de la globalización en sus discurso. Desde este punto de vista, focaliza los deseos y los grupos que conforman la identidad de los indigentes y encuentra que los tópicos más frecuentes son la importancia de la madre como figura de respeto y nuclear, el rol predominante de la madre frente al padre, el deseo de formar una familia, la importancia de los amigos y de los hijos, los hijos como propiedad vincular y afectiva, los hijos por sobre todas las cosas, incluida la salud, la importancia del afecto incondicional y no discriminador, el trabajo como dignidad y la poca importancia de la propiedad y de la propiedad privada. Dado que varios aspectos de estos tópicos se apartan del discurso burgués, Pardo (2003) cuestiona el concepto neoliberalista de felicidad:
cuando el estado no puede dar respuestas eficientes, y mucho más aún cuando las privatizaciones reducen el rol social de aquél y además fracasan en sus propios proyectos, el capitalismo más que un generador de felicidad se convierte en una filosofía que aparta a muchos para generar la felicidad de unos pocos (Pardo, 2003:7).
De manera similar a Pardo (2000a, 2003), Pardo, Noblía y Sayago (2002) se ocupan del tema de la identidad, pero no en el discurso de los indigentes sino en una revista que se presenta como la prensa de la gente que vive en la calle, La Luciérnaga. En particular, estudian las estrategias y recursos lingüísticos que contribuyen a delinear las diferentes identidades sociales que coexisten en esa revista. Para esto, los autores analizan varias editoriales donde encuentran que diversos actores (la revista, la gente y los partidos políticos) son incluidos en la figura del Estado como patrimonio colectivo, como arco de solidaridades. De esta manera, paralelamente a la constitución pública y teórica de las identidades de los excluidos del modelo económico, se constituye una identidad política que disputa el direccionamiento de las acciones del Estado.
A partir de este tipo de observaciones, los autores proponen algunas conclusiones relevantes en función de este trabajo:
En tanto producto de la práctica sociocultural, La Luciérnaga es un instrumento político, como, por otra parte, el mismo director lo explicita. Sigue el objetivo de modificar la organización social, incidiendo en las representaciones sociales que acerca de los niños, del Estado y de ellos mismos tienen los actores políticos (profesionales) y no políticos que la consumen. Esto permite entender las estrategias discursivas e ideológicas que determinaron el alineamiento de diversas identidades (RLL – gente común / lectores – chicos de la calle – ancianos y enfermos mentales olvidados – familiares de víctimas de LAPA y AMIA – familiares de José Luis Cabezas – Madres de Plaza de Mayo – políticos que colaboran desinteresadamente con la causa de los niños) en oposición a los grupos que controlaron el Estado argentino durante las últimas tres décadas o que se beneficiaron directa o indirectamente con sus privilegios y no desarrollan ninguna acción solidaria.(Noblía, Pardo y Sayago, 2002: 6)
Pardo, Noblía y Sayago (2002) destacan que no se registra a nivel discursivo una identidad nacional que abarque a las distintas identidades sociales y políticas presentes allí, si no más bien una fragmentación identitaria de la sociedad.
Es importante tener en cuenta que este estudio sobre la revista La luciérnaga forma parte de un proyecto de investigación más amplio donde, además de aquella publicación, se tomó Hecho en Buenos Aires (publicada en Buenos Aires), por considerar que ambas forman parte de un movimiento protagonizado por organizaciones no gubernamentales que abordan teóricamente el problema de la marginalidad socioeconómica y que hacen partícipes a los sujetos marginados tanto de la producción y la difusión, como de la rentabilidad del producto (Noblía, Pardo y Sayago, 2002: 1).
En un trabajo similar, Noblía (2003) analiza el discurso de tres publicaciones que proponen romper con los valores hegemónicos y se presentan como la prensa de la gente que vive en la calle: La Luciérnaga, Hecho en Buenos Aires y Diagonal. En estas revistas, la autora focaliza las representaciones discursivas que las revistas manifiestan sobre los indigentes, el rol del estado y algunos organismos no estatales. Me interesa destacar las observaciones de Nobía acerca del estado.
La presencia del estado se reconoce por la omisión o por la crítica: desde la desestimación absoluta del Estado a la necesidad de interactuar con él como forma de legalizar las acciones del proyecto editorial. Tanto Hecho en Buenos Aires como la gente que vende esta revistamuestran desconfianza con respecto a la labor estatal, descreen y rechazan esa posibilidad. No sólo critican los planes de ayuda social sino que consideran que el Estado no cumple con sus funciones, que no sabe hacerlo, y apoyan otras instituciones o formas de organización. Esta crítica extrema anula la posibilidad de que el estado se haga cargo del problema de los indigentes. Si bien en La Luciérnaga también se critica el asistencialismo, no se desestima la función de las instituciones. Incluso se cree que es necesario el marco institucional para lograr cambios. Sin embargo, se rechaza el asistencialismo como procedimiento y se fomenta la autogestión. En el caso de Diagonal, no se hace referencia al Estado ni a las instituciones públicas.
A partir del análisis de las publicaciones, Noblía concluye:
la falta de trabajo no sólo define a esa gente; también proporciona, por un lado, una mirada crítica al rol del Estado y, por otro, una legitimación de la labor de las ONG como nuevos actores de este terrreno desierto y olvidado por las instituciones públicas. En este sentido, y a pesar de sus diferencias ideológicas y públicas, los discursos de estas organizaciones parecen responder a la tendencia mundial de los movimientos de resistencia que buscan propuestas alternativas a la desigualdad, al vaciamiento de las democracias, al desmantelamiento del Estado y de los servicios sociales (Noblía, 2003:130-131)
Además de los artículos mencionados, en los cuales se estudia el discurso de los indigentes o de la prensa que los representa desde el Análisis Crítico del Discurso, considero los aportes de varios autores que realizan observaciones relevantes respecto a la relación indigencia/pobreza y estado.
En La ética del trabajo y los nuevos pobres (2003) Zygmunt Bauman sostiene que, a comienzos del siglo XIX, dado que la industria busca el aumento de la mano de obra para incrementar su producción, el trabajo puede enriquecer a las naciones y, al mismo tiempo, acabar con la pobreza. Así, la ética del trabajo es la fórmula que une a los empresarios con los pobres. A fines del siglo XX esta situación cambia: el avance tecnológico equivale a reemplazar seres humanos por software electrónico y esto impide aumentar la productividad. Desde el punto de vista económico, los pobres ya no son necesarios porque no se los necesita como productores. Sin embargo, como moralmente aun es necesario asegurarles condiciones dignas de existencia, el mensaje de la ética del trabajo establece una nueva relación con la moral pública.
Se adopta la "adioforización", el proceso por el cual los actos moralmente repugnantes pueden ser liberados de condena. Se supone que ellos se sitúan en los márgenes por propia elección y la sociedad así se libera de responsabildiades morales. De esta forma el dinero que se invierta en ese tipo de gente será siempre dinero malgastado.
La ética de trabajo es esencial para desacreditar la idea de dependencia. La dependencia se ha transformado en una mala palabra. Se acusa al Estado benefactor de fomentarla, de elevarla al nivel de una cultura que se autoperpetúa: y este es el argumento supremo para desmantelar ese Estado. (Bauman, 2003:121)
La “adioforización” no sólo permite no sentir culpa por la desocupación de muchos porque se considera que éstos no han elegido la ética del trabajo; además, se desacredita cualquier intervención del estado que pretenda ayudarlos.
En relación con estas conclusiones, es interesante tener en cuenta cuál ha sido el rol de Estado en los países latinoamericanos. A. Borón se refiere a este tema en Estado, capitalismo y democracia en América Latina (2003).
Borón considera que la "revolución keynesiana" (llamada también estado "ampliado", "benefactor", "asistencialista", "intervencionista") produjo una drástica rearticulación entre Estado y sociedad civil. El Estado fue fundamental tanto para garantizar la acumulación capitalista como para reforzar la hegemonía burguesa. Esto implicó también un inédito modelo de hegemonía-dominación en la relación entre el estado y las masas populares: estas se integraron políticamente y el Estado se democratizó. Esta democratización se expresó en
a) en el hecho que su fuente de legitimación proviene del sufragio universal; b) en el carácter democrático de los procedimientos de constitución de la autoridad política y de la formación de la "voluntad nacional"; y c) en la calidad y cantidad de las respuestas gubernamentales a las demandas populares -esto es, en las políticas sociales que impulsen los gobiernos democráticos. (Borón, 2003:147)
La unidad entre acumulación y hegemonía mencionada antes no se puede romper sin precipitar la crisis del estado y, como señala Borón: esto es, precisamente, lo que ha venido ocurriendo desde el estallido de la crisis a inicios de la década de los setenta (Borón, 2003:147). Diferentes gobiernos impusieron políticas neoliberales estableciendo ajustes sin tener en cuenta las opiniones y reclamos de las masas populares y logrando así la destrucción del estado. Borón señala algunas de las consecuencias de esas políticas:
un continente desvastado por la pobreza, la indigencia y la exclusión social; un medioambiente agredido y en gran parte destruido, sacrificado en el altar de las ganancias de las grandes empresas; una sociedad desgarrada y en acelerado proceso de descomposición; una economía cada vez más dependiente, vulnerable, extranjerizada; una democracia política reducida a poco más que un periódico simulacro electoral, pero en donde el mandato del pueblo (...), para no hablar de sus esperanzas y expectativas, son sistemáticamente desoídos por las sucesivas autoridades que se constituyen después de los comicios y, por último, en un listado que no pretende ser exhaustivo, un estado acribillado por la corrupción y casi siempre penosamente impotente para lidiar con los desafíos de nuestro tiempo y para poner coto a la vocación antropofágica de los monopolios, el gran capital imperialista y sus aliados. (Borón, 2003: 10)
Esta descripción que realiza Borón (2003) sintetiza la situación que actualmente viven los países latinoamericanos y, por lo tanto, da cuenta de algunos aspectos relevantes del contexto social a partir del cual se puede interpretar el discurso de los indigentes.
Sobre la base de los conceptos mencionados, propongo analizar las historias de vida de un grupo de indigentes a fin de entender, desde el análisis crítico del discurso, cómo representan discursivamente la categoría conceptual de organismos estatales.
3. Metodología y corpus
La metodología de esta investigación es cualitativa y como tal permite, en caso de que fuera necesario, la triangulación de datos.
Siguiendo los lineamientos del Análisis del Discurso desde una perspectiva crítica (Fairclough, 1992, Wodak, 2000), distingo la práctica social, la práctica discursiva y la práctica textual del modo en que las describe Pardo (2002b):
El posicionamiento de esta perspectiva crítica, de esta corriente, toma el texto como una práctica social, es decir como un accionar. El texto no es simplemente algo que está escrito, o algo que yo digo u oralizo; sino que el texto constituye una práctica, algo que sucede, algo que pasa. Entonces, al texto escrito u oral lo llamamos la Práctica textual. Es decir, existe una acción tal que produce un texto, y este texto circula en una comunidad determinada en un tiempo y en un espacio definido: hoy, aquí, día tal, tal hora, en este lugar. Eso va a circunscribir su circulación. Entonces, la circulación, el espacio, el tiempo, el lugar que hace que este texto sea este texto y no otro, más su contexto inmediato, lo voy a llamar Práctica discursiva. A su vez, este texto que se da en esta situación aquí, que puede ser en una clase, en Buenos Aires, a una hora determinada, en una sede específica y no en otra, le agrego un contexto mayor que es que se produce en la Argentina, en una Argentina que está globalizada, que sufre las consecuencias de diez años de gobierno, una Argentina que a su vez está traspasada por otras situaciones y otras prácticas que podríamos llamar transnacionales y a todo este gran conjunto que ya tiene que ver con lo político, con lo histórico, con lo social, lo denominamos Práctica social.
Entonces tenemos, por un lado el texto, la práctica textual; el discurso, que haría a la práctica discursiva y estos están insertos a su vez en la práctica social. (Pardo, 2002b:45)
En relación con cada una de estas prácticas, utilizo un método diferente. Para la práctica textual, el análisis del discurso (Lavandera, 1985) sobre la base de diferentes categorías lingüísticas (Halliday, 1994; Hodge y Kress, 1993). Para la práctica discursiva, una teoría de alcance medio, es decir, un estudio de carácter etnometodológico o etnográfico que permite especificar quiénes son los que participan del texto, qué edades tienen, cómo es el lugar por donde circulan los textos, etc. (Pardo, 2002b). En este sentido, empleo la teoría etnográfica de Hymes (1974[1964]). Por último, para la práctica social, utilizo una teoría base, en particular la de Glaser y Strauss (1967), que permite hacer el pasaje desde lo social a la práctica textual.
El corpus[iv] está constituido por 10 historias de vida registradas durante agosto y septiembre del 2003 con un grupo de indigentes de la ciudad de Buenos Aires. Me referiré a ellos con las letras J, B, X, M, Z, I, O, R, A y C. En el cuadro que incluyo a continuación figuran algunas características de los indigentes que se han relevado teniendo en cuenta los criterios que Hymes (1974) propone para entender las actividades o aspectos de actividades gobernadas por reglas para el uso del habla. Dicho relevamiento da cuenta de un aspecto importante del proceso etnográfico:
Nombre |
Edad |
Sexo |
Est. Civil |
Observaciones |
J |
42 |
Masc. |
Separado |
Viven en la calle y, generalmente, duermen en hospitales. Van cambiando de lugar, salvo X que duerme siempre con sus dos hijos en el Hospital Pirovano. |
B |
53 |
Masc. |
Separado |
X |
39 |
Fem. |
Viuda |
M |
60 |
Fem. |
Soltera |
Z |
55 |
Masc. |
? |
I |
71 |
Masc. |
Separado |
Vive y duerme en la calle |
O |
29 |
Masc. |
Soltero |
Vive en el hogar Guaramí |
R |
54 |
Masc. |
Viudo |
Vive en el hogar San Patricio |
A |
38 |
Fem. |
Separada |
Vive en un hotel pagado por el Municipio |
C |
34 |
Masc. |
Soltero |
Vive en un hotel que él se paga |
Partiendo de este corpus, he diseñado la muestra teórica:
Categorías lingüísticas
Configuración de la cláusula como representación
Roles temáticos
Modelo
Transactivo/no transactivo |
Representación discursiva de la categoría conceptual
organismos estatales |
Historias de vida |
10 |
Como indica esta tabla, en las historias de vida de este grupo de indigentes, estudio la representación discursiva de la categoría organismos estatales. Para esto selecciono los fragmentos en que los indigentes se refieren a las instituciones disciplinarias (la escuela, el hospital, el cuartel, la prisión) y a las oficinas y agencias de mando y administración del estado[v]y en estos fragmentos relevo las configuraciones de las cláusulas como representación, los roles temáticos (Halliday, 1994) y los modelos transactivos/no transactivos (Hodge y Kress (1993[1979]).
La cláusula adopta una configuración particular a partir de la función ideativa, es decir, la función del lenguaje que permite a las personas construir una imagen mental de la realidad. Como señala Halliday (1994), la experiencia consiste de diferentes procesos y éstos se materializan en la cláusula. Así, para describirla desde el punto de vista de la función ideativa, se debe identificar el tipo de proceso y los roles participantes o circunstanciales vinculados a ese proceso, como actores, dicentes, fenómenos, circunstancias, etc. Los procesos básicos son tres, materiales, mentales y de relación, y de éstos derivan tres proceso más, de conducta, verbales y existenciales. Los procesos materiales expresan las acciones del mundo físico y determinan el ámbito del hacer, como “corrió”. Involucran a un actor, a un beneficiario, a la meta y a las circunstancias. Los procesos mentales hacen referencia a fenómenos relacionados con nuestra conciencia, como “le encantó”. Involucran a un procesador y al fenómeno procesado. Los procesos de relación establecen una relación entre dos roles. Esta relación se puede establecer entre un rol y su atributo o calificación (Juan es perezoso), entre un rol y su identificador (Juan es el marido de Fernanda) o entre el poseedor y la posesión (Juan tiene un perro). Los procesos de conducta se encuentran entre los procesos materiales y los mentales. Involucran un experimentante que se asocia a un proceso que, si bien no puede definirse en los mismo términos que un procesos material, se desarrolla en el mundo físico, como “lloró”. Aparecen dos roles inherentes, el procesador y el fenómeno. Los procesos verbales se encuentran entre los procesos mentales y los de relación, y presentan también dos roles inherentes, el dicente y el reporte. Por ejemplo: “hablaron sobre el tema”. Los procesos existenciales se encuentran entre los procesos de relación y los materiales, y expresan la existencia de un único participante. En castellano, el uso impersonal del verbo haber constituye el caso típico, como “hay miseria”. Halliday propone el concepto de rol inherente para referirse a aquel rol asociado siempre a un determinado tipo de proceso, aun cuando no se exprese en la estructura de la cláusula.
A partir del análisis de la cláusula como representación, identifico los roles temáticos (actor, procesador, dicente, rol, beneficiario, meta) distinguiendo, en especial en el caso de la 1º y la 2º persona, si se trata de un actor, procesador, dicente o rol, o si es esta persona desempeña el rol de beneficiario.
A los fines de este trabajo, combino los conceptos de Halliday (1994) con la distinción modelo transactivo/no transactivo[vi] propuesta por Hodge y Kress (1993). El modelo transactivo se da cuando un objeto aparece como causante de la acción y otro como afectado, por ejemplo “El jugador patea la pelota”. El modelo no transactivo, en cambio, implica sólo una entidad relacionada con un proceso, como “El jugador corre”. En el presente trabajo, sólo distingo estos modelos en el caso de las cláusulas de proceso material.
4. La representación discursiva de los organismos estatales
El análisis de los tipos de cláusulas, los roles temáticos y los modelos transactivos/no transactivos permiten establecer cuatro propiedades que caracterizan la categoría conceptual de organismos estatales: 1) yo, 2) vos 3) los miembros de los organismos estatales y 4) las situaciones en estos organismos.
4.1.Yo
En la propiedad “yo” se incluyen aquellas cláusulas con la que los entrevistados relatan sus experiencias en los organismos estatales. Para esto emplean fundamentalmente la 1º p. del singular y cláusulas de proceso material no transactivas.
Ej. 1: J: a ahora a veces voy al hospital Rivadavia o al hospital nuevo de San Isidro. Voy cambiando de lugar para no...no...
Análisis de Ej. 1
Rol inherente
(actor=yo) |
A ahora |
A veces |
voy |
Al hospital Rivadavia o al hospital nuevo de San Isidro |
Circunstancia |
Circunstancia |
Proceso |
Circunstancia |
Rol inherente
(actor=yo) |
Voy cambiando |
De lugar |
Para no.. no.. |
Proceso |
Circunstancia |
Circunstancia |
Ej. 2: X: camino como veinte cuadras para allá, aparte voy entretenida con éstos.
Análisis de Ej. 2
Rol inherente
(Actor=yo) |
Camino |
Como veinte cuadras |
Para allá |
Actor |
Circunstancia |
Circunstancia |
Rol inherente
(Actor=yo) |
Aparte |
voy |
Entretenida |
con éstos |
|
Proceso |
Circunstancia |
Circunstancia |
En estos ejemplos los indigentes emplean la 1º p. del singular y procesos no transactivos para dar cuenta de las acciones de su vida cotidiana. Estas acciones hacen referencia al movimiento permanente, de un lugar a otro, y en otros casos a las acciones básicas que requiere un individuo para sobrevivir, como dormir.
En menor medida aparecen cláusulas de proceso material transactivas, como “la cuido muchísimo, como toda madre” (X se refiere a la hija). También aparecen cláusulas de proceso verbal, como “Entonces se lo tenía que explicar a la directora”, cuyo beneficiario es el personal de los organismos estatales.
Todas las cláusulas en 1º p. comparten una característica: en general, no presentan recursos negativos, ni valoraciones negativas. Por otra parte, se manifiestan en mayor medida en el discurso de las mujeres.
4.2. Vos
En esta propiedad se incluyen los fragmentos con los cuales los indigentes relatan la experiencia en los organismos estatales empleando una 2º p. del singular y, en general, cláusulas de proceso material no transactivas. Por ejemplo:
Ej.3: J: vas al hospital y no hay, vas ahí y a veces tenés que ir temprano
Análisis de Ej. 3
Vos |
Vas |
Al hospital |
Actor |
Proceso |
Circunstancia |
Rol inherente (Existente, se refiere a los medicamentos) |
Y |
No |
Hay |
|
Circunstancia |
Proceso |
Rol inherente
(Actor=vos) |
Vas |
Ahí |
Proceso |
Circunstancia |
Rol inherente
(Actor=vos) |
Y |
A veces |
Tenés que ir |
temprano |
|
Circunstancia |
Proceso |
Circunstancia |
Este ejemplo pone de relieve las particularidades de la categoría “vos”: procesos materiales que dan cuenta de acciones básicas de la vida de una persona, asociadas con frecuencia a valoraciones negativas. Este tipo de valoración se expresa mediante partículas de negación (no) e ítems léxicos que indican negatividad (en este caso, temprano). Teniendo en cuenta el contexto en que aparece la 2º p., se entiende que lo que se le atribuye sea válido para cualquier indigente, no sólo para quien relata la experiencia. Esta combinación de recursos, típica de la propiedad “vos”, aparece fundamentalmente en el discurso de los hombres.
4.3. Los miembros de los organismos estatales
En esta propiedad se incluyen los fragmentos en que, en lugar de una 1º o 2º p., aparece una 3º p. que, implícita o explícitamente, refiere a diferentes agentes que trabajan o intervienen en los organismos estatales. Estos agentes con frecuencia son actores de procesos materiales transactivos. Por ejemplo:
Ej.4: C: ((refiriéndose a la policía)) Te agarran todo mal, te cagan a palos y ahí te dejan, viste, no es que te llevan preso, no, no, ahí te dejan, todo molido.
Análisis de Ej. 4
Rol inherente
(Actor=policía) |
Te |
agarran |
Todo mal |
Beneficiario |
Proceso |
Circunstancia |
Rol inherente
(Actor=policía) |
Te |
Cagan a palos |
Beneficiario |
Proceso |
Rol inherente
(Actor=policía) |
Ahí |
te |
Dejan |
Circunstancia |
Beneficiario |
Proceso |
No |
Es |
Que te llevan preso |
Circunstancia |
Proceso |
Rol |
Rol inherente
(Actor=policía) |
Te |
Llevan |
Preso |
Beneficiario |
Proceso |
Circunstancia |
No no |
Se elide “te llevan preso |
Rol inherente
(Actor=policía) |
Circunstancia |
|
Rol inherente
(Actor=policía) |
Ahí |
te |
Dejan |
Todo molido |
Circunstancia |
Beneficiario |
Proceso |
Circunstancia |
Ej.5: B: Hicieron una parodia, vinieron un montón de patrulleros, lo esposaron, lo llevaron. Yo ese día estuve hasta las dos de la mañana en la comisaría y él salió por otra puerta antes que yo (...)
Análisis de Ej. 5
Rol inherente
(Actor=policía) |
Hicieron |
Una parodia |
Proceso |
Meta |
Rol inherente
(Actor=policía) |
Vinieron |
Un montón de patrulleros |
Proceso |
Instrumento |
Rol inherente
(Actor=policía) |
Lo |
Esposaron |
Beneficiario |
Proceso |
Rol inherente
(Actor=policía) |
Lo |
Llevaron |
Beneficiario |
Proceso |
Yo |
Ese día |
Estuve |
Hasta las dos de la mañana |
en la comisaría |
Rol |
Circunstancia |
Proceso |
Circunstancia |
Circunstancia |
Y |
él |
Salió |
por la otra puerta |
antes que yo |
|
Actor |
Proceso |
Circunstancia |
Circunstancia |
Ej. 6: Z: en el hospital una maravilla cómo te atienden ahora
Análisis del Ej. 6
Se elide el proceso “es” |
En el hospital |
Una maravilla |
Circunstancia |
Circunstancia |
Rol inherente
(Actor=personal del hospital) |
cómo |
Te |
Atienden |
Circunstancia |
Beneficiario |
Proceso |
Ej.7: A: O sea no bajan la leche, nos bajan este:: el chocolate, las galletitas, el dulce, el azúcar, el matecocido, el chocalote en polvo, todo.
Análisis del Ej. 7
Rol inherente
(Actor=miembros de política alimentaria) |
O sea |
Nos |
bajan |
La leche |
|
Beneficario |
Proceso |
Meta |
Rol inherente
(Actor=miembros de política alimentaria) |
nos |
bajan |
este:: el chocolate, las galletitas, el dulce, el azúcar, el matecocido, el chocalote en polvo, todo. |
Beneficario |
Proceso |
Meta |
Ej. 8: A: nadie sabe dónde quedó esa plata pero a los hoteleros no se les pagó.
Análisis del Ej. 8
Nadie |
Sabe |
Dónde quedó esa plata |
Procesador |
Proceso |
Fenómeno |
Dónde |
quedó |
Esa plata |
Circunstancia |
Procesos |
Existente |
Rol inherente
(Actor=miembros de política alimentaria, promoción social) |
pero |
A los hoteleros |
no |
se |
les |
pagó |
|
Beneficiarios |
Cir |
|
Beneficiario |
Proceso |
Los procesos incluidos en esos ejemplos son acciones efectuadas por miembros o participantes de los organismos estatales. Éstas pueden afectar a los indigentes tanto positiva como negativamente, según el tipo de organismo estatal.
Como se puede observar en el ejemplo 4 y el 5, los procesos se asocian con recursos y valoraciones negativas cuando son realizadas por miembros de la policía o a la cárcel. Las valoraciones negativas en el caso 4 se expresan mediante la combinación de varios recursos negativos, tanto partículas de negación (no) como ítems léxicos que expresan negatividad (cagan, preso, todo molido). En el caso 5, es fundamentalmente el léxico (parodia) el que expresa la valoración negativa.
Por el contrario, como indica el ejemplo 6, los procesos se asocian con recursos de afirmación y valoraciones positivas cuando los miembros pertenecen al hospital. En caso 5, la valoración se expresa mediante un rol asociado con valor positivo muy alto (maravilla). La valoración positiva aparece también cuando se trata de miembros del sistema educativo, en particular la institución escolar.
En el caso de los órganos de mando o administración, como “promoción social” o “política alimentaria”, aparecen tanto valoraciones positivas como negativas. Esto se evidencia en los ejemplos 7 y 8 en que los miembros de un mismo organismo, promoción social, son quienes proveen de alimentos al merendero pero, también, quienes roban el dinero disponible en el organismo. Al relatar los hechos de corrupción ocurridos, A elude la referencia directa a los responsables y opta por una construcción pasiva con se (no se les pagó), con un rol inherente (actor) que sugiere la responsabilidad de los miembros del organismo.
Es importante destacar que, en la propiedad “miembros de organismos estatales”, los procesos (fundamentalmente materiales transactivos) tienen como beneficiarios a los indigentes. Los beneficiarios de 1º , al igual que los fragmentos de la propiedad “yo”, aparecen con más frecuencia en el discurso de las mujeres y se asocian con valoraciones positivas. Los de 2º p, al igual que la los fragmentos de la propiedad “vos”, aparecen más en el discurso de los hombres y asociados a valoraciones negativas.
4.4. Las situaciones en los organismos estatales
En las historias de vida varios fragmentos en los cuales los indigentes describen algunas características de los organismos estatales y, también, lo que significa participar o estar afuera de éstos. Para ello emplean la 3º p. y, sobre todo, cláusulas de relación atributiva o cláusulas existenciales.
Ej. 9: J: ((refiriéndose a la cárcel)) aparte adentro los días son interminables
Análisis del Ej. 9
Aparte |
adentro |
Los días |
son |
interminables |
|
Circunstancia |
Rol |
Procese |
Rol |
Y |
Ahora |
En invierno |
Es |
bravo |
Estar en la calle |
|
Circunstancia |
Circunstancia |
Proceso |
Rol |
Rol |
Ej. 11: M: mucha gente va al hospital que no hay tanto problema
Análisis del Ej. 11
Mucha gente |
va |
Al hospital |
Actor |
Proceso |
Circunstancia |
Que |
No |
Hay |
Tanto problema |
|
Circunstancia |
Proceso |
Existente |
Ej. 12: A: dentro de lo que es el movimiento de promoción social, ya sea bolsones, ya sea hoteles, o subsidios, es como se le da prioridad al extranjero y el argentino es como que está marginado.
Análisis del Ej 12
Lo que |
es |
El movimiento de promoción social |
Rol |
Proceso |
Rol |
ya |
Sea |
Bolsones |
Circunstancia |
Proceso |
Rol |
Ya |
Sea |
Hoteles o subsidios |
Circunstancia |
Proceso |
Rol |
Dentro de lo que es el movimiento de promoción social ya sea bolsones ya sea subisidios |
Es |
Como que se le da prioridad al extranjero |
Circunstancia |
Proceso |
Rol |
Rol inherente
(Actor=miembros del promoción social |
se |
Le |
Da |
Prioridad |
Al extranjero |
|
Beneficiario |
Proceso |
Meta |
Beneficiario |
y |
El argentino |
es |
Como que está marginado |
|
Rol |
Proceso |
Rol |
Rol inherente
(rol=el argentino) |
está |
Marginado |
Proceso |
Rol |
En los ejemplos 9 y 12, los indigentes describen aspectos negativos de la cárcel y de un organismo del estado (promoción social), respectivamente. En el primer caso, se emplea una cláusula de relación en la que un rol (los días) se califica negativamente por otro rol (interminables). Este adjetivo destaca el aspecto negativo de la estadía en la cárcel. En el caso 12, se emplean dos cláusulas para dar cuenta de aspectos negativos del rol del argentino en el movimiento de promoción social. Se utiliza inicialmente una cláusula con dos roles. El primero es el argentino. El segundo incluye, a su vez, una cláusula en la que se recupera el rol anterior; el argentino, y se lo califica negativamente mediante otro rol (marginado).
Los ejemplos 10 y 11 aluden implícitamente a las ventajas de dormir en el hospital refiriendo de manera explícita a las desventajas de estar fuera de esa institución. Los indigentes mencionan, entre otras cosas, las bajas temperaturas. Por ejemplo, B emplea una cláusula de relación en la que la situación de estar en la calle es calificada negativamente por otro rol (bravo). M, en cambio, utiliza cláusulas existenciales para explicar las ventajas del hospital (no hay tanto problema).
5. Acerca de los organismos estatales en el discurso de los indigentes
La categoría organismos estatales aparece representada en el discurso de los indigentes a partir de cuatro propiedades que ponen de manifiesto cuatro puntos de vistas de las personas que están en situación de calle respecto a los organismos. Primero, la experiencia personal. Segundo, la experiencia generalizada a todo el grupo de indigentes. Tercero, el desempeño de los otros, en particular del personal de los organismos. Cuarto, las situaciones que derivan de la combinación de los tres primeros puntos.
De esta forma, quien relata su experiencia de vida y, en algunos casos, el grupo de indigentes se asocian fundamentalmente con procesos materiales no transactivos, que no implican otra entidad que el propio indigente. En general estos procesos dan cuenta de acciones básicas que el individuo cumple para sobrevivir, como moverse de un lugar a otro o dormir. Por el contrario, el personal de los organismos y un grupo de indigentes que participan de éstos se asocian en general con procesos materiales transactivos que tienen como beneficiarios a los indigentes. Esto procesos pueden afectarlos tanto positivamente como negativamente. Así, si se trata de los miembros del hospital o la escuela, se expresan valoraciones positivas. En cambio, si los agentes pertenecen a la policía o a la cárcel, las valoraciones son negativas. En el caso de los miembros de los organismos de mando y de administración del estado se expresan tanto valoraciones positivas, cuando los procesos son beneficiosos para los indigentes, como valoraciones negativas, cuando se relatan hechos de corrupción. La cuarta propiedad da cuenta de las situaciones en los organismos estatales y presenta características similares a la propiedad “miembros de los organismos estatales”. Es decir, las situaciones se asocian con valoraciones positivas si se refieren a los hospitales y a la escuela y negativamente cuando aluden a la cárcel o a la policía. Por otra parte, las situaciones relacionadas con los organismos de mando y administración del estado se asocian tanto con valoraciones positivas como con valoraciones negativas.
A partir de las características de las propiedades relevadas, se puede concluir que los organismos estatales en el discurso de los indigentes aparece representado no sólo por su función de contención (Pardo, 2002), calificada positivamente, sino también por otras funciones y roles, como control, represión y corrupción. El estado es quien contiene a través de algunas de sus instituciones (la escuela y el hospital) y, al mismo tiempo, controla y reprime a través de otras (la policía y la cárcel). En algunos casos, estos roles del estado se combinan en un solo espacio. Como ejemplo de esta encrucijada, se puede mencionar la fila que hacen los indigentes para poder dormir en el hospital. En ese espacio ellos esperan para protegerse y ser protegidos en el hospital pero, en muchos casos, son controlados y/o reprimidos por la policía que vigila estas filas. El funcionamiento dual del estado se pone de relieve también en sus organismos de mando y administración. Allí, los miembros proveen alimentos e insumos a comedores, merenderos y hoteles donde comen y viven los indigentes; pero también roban el dinero destinado para esos espacios.
En síntesis, se puede decir que la postura de los indigentes respecto de los organismos del estado no es homogénea, en tanto no todos los organismos desempeñan la misma función. Sin embargo, una característica parece atravesar a todas las propiedades: la pasividad de los indigentes frente a la agentividad de los otros (en general, personal y trabajadores de los organismos), ya sea que los favorezcan o amenacen. En un trabajo futuro, me interesa analizar de qué manera aparecen representados los organismos no estatales y compararlos con los estateles.
Notas
[i] La indigencia se define teniendo en cuenta la propuesta del INDEC. Esta institución elabora el cálculo de los hogares y personas bajo la Línea de Pobreza (LP) en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). El procedimiento parte, fundamentalmente, de utilizar una Canasta Básica de Alimentos (CBA) y ampliarla con la inclusión de bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etc.) con el fin de obtener el valor de la Canasta Básica Total (CBT). Para calcular la incidencia de la pobreza se analiza la proporción de hogares cuyo ingreso no supera el valor de la CBT; para el caso de la indigencia, la proporción cuyo ingreso no superan la CBA. Esta información se extrajo de: INDEC. "Acerca del método utilizado para la medición de la pobreza en la Argentina", Buenos Aires, 2003.
[ii] La selección de la categoría parte de un trabajo previo en el que se ha reconocido que las instituciones y los órganos del estado son dos de las propiedades que representan la categoría Estado en el discurso de los indigentes. En el presente trabajo las analizo detalladamente como categoría conceptual a la que denomino “organismos estatales”.
[iii]En la Argentina, varias organizaciones sin fines de lucro lanzaron su propuesta editorial. En Buenos Aires, introdujeron esta propuesta dos publicaciones, Hecho en Buenos Aires y Diagonal. En la ciudad de Córdoba, La luciérnaga (...) En todas subyace el modelo de la revista inglesa The Big Issue (...)
El 13 de junio de 2000 salió la primera edición de Hecho en Buenos Aires, en donde trabajan ad honorem un grupo de doce colaboradores y setenta personas "sin techo" (como ellos los denominan) que venden la revista. Hecho en Buenos Aires ha recibido el auspicio y la subvención de organizamos como el Consejo Británico de Buenos Aires, el Banco Mundial y la Fundación Lèvi-Strauss, y ha sido declarada de interés por la Secretaría de Promoción Social del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El eslogan de la revista es "Saliendo de la calle".
Diagonal fue fundada en abril de 1999 por el seminarista anglicano estadounidense Drew Henry. En la actualidad su director es Tomás Olivieri Acosta. Es una asociación civil sin fines de lucro integrada por treinta voluntarios que ofrecen apoyo social, redacción, voluntariada, distribución, comunicación y diseño ad honorem. Su eslogan es "Acortando las distancias".
La Luciérnaga apareció en la ciudad de Córdoba en julio de 1995, a partir de una idea de su actual director, Oscar Arias, quien juntamente con un grupo de personas creó una asociación civil sin fines de lucro, Utopía. Esta revista constituye el primer caso argentino de publicación callejera al estilo de The Big Issue. Hasta la fecha han participado más de cuatrocientos chicos vendedores, de los cuales hoy asisten regularmente unos doscientos adolescentes y jóvenes y cuarenta madres de familia. Los eslóganes de la revista son dos: "Mendigar nunca más" y "Por una vida digna". (Noblía, 2003:115)
[iv] Este corpus fue relevado para el trabajo final del seminario "Metodología de la investigación lingüística" dictado en la UBA, el segundo cuatrimestre del 2003, por la Dr. Ma. L.Pardo. Actualmente las entrevistas forman parte de la base de datos del Proyecto El discurso de los indigentes, dirigido por la Dr. Ma. Laura Pardo en el CIAFIC-CONICET.
[v]Bobbio (1982 [1976]) considera que el poder del gobierno, sobre todo en la sociedad moderna, está asociado a la noción de estado. En una de sus acepciones caracteriza al gobierno en los siguientes términos: indica no solamente el conjunto de las personas que detentan el poder del gobierno, sino el conjunto de los órganos a los que institucionalmente les está confiado el ejercicio del poder (...) las instituciones estatales que llevan a cabo la organización política de la sociedad y que, en su conjunto, constituyen lo que de ordinario se define como régimen político, las que tiene la tarea de manifestar la orientación política del estado, son los órganos del estado (Bobbio, 1982:743).
[vi] Para Hodge y Kress (1993) estos modelos son esquemas básicos que se derivan del proceso de percepción visual del ser humano. Por otra parte, si bien la sintaxis de muchas lenguas distinguen procesos físicos y mentales, el esquema muestra un modelo básico.
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